"No fue bueno, pero fue lo mejor
y todo o casi todo salió de otra manera"
Bunbury
Subí a esa montaña. Atravesé sus grutas. Caminé hasta desfallecer.
Quería que lo supieras. Si me llamas te cuento el resto. Sigo sin poder soportar la idea de que no conozcas las cosas que me conmueven. Ya ves.
Imagen: Ussat, la montaña sagrada, agosto 2011. Tengo que hacer un curso de fotografía, lo sé.
5 comentarios:
Buenas noches, Paula. Es increíble la poca importancia que tienen nuestros pasos cuando no los escucha ya nuestro destino. En cualquier caso, te drié que he ampliado tu fotografía y que esa montaña es estupenda. Besos.
Hola Marcos¡¡ Gracias por tu comentario, jo, es más poético que mi entrada...
aunque... quién sabe si el destino sigue escuchándonos pese a todo
besos
Aunque a veces gritamos sin palabras... algunos perdieron la capacidad de escuchar.
Un beso, guapa.
otro beso enorme para ti
esa sinceridad me gusta.
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