martes, 9 de agosto de 2011

Confío en que aún me leas a escondidas

"No fue bueno, pero fue lo mejor
y todo o casi todo salió de otra manera"

Bunbury





Subí a esa montaña. Atravesé sus grutas. Caminé hasta desfallecer.

Quería que lo supieras. Si me llamas te cuento el resto. Sigo sin poder soportar la idea de que no conozcas las cosas que me conmueven. Ya ves.



Imagen: Ussat, la montaña sagrada, agosto 2011. Tengo que hacer un curso de fotografía, lo sé. 

5 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Buenas noches, Paula. Es increíble la poca importancia que tienen nuestros pasos cuando no los escucha ya nuestro destino. En cualquier caso, te drié que he ampliado tu fotografía y que esa montaña es estupenda. Besos.

Paula dijo...

Hola Marcos¡¡ Gracias por tu comentario, jo, es más poético que mi entrada...

aunque... quién sabe si el destino sigue escuchándonos pese a todo

besos

Lamia dijo...

Aunque a veces gritamos sin palabras... algunos perdieron la capacidad de escuchar.
Un beso, guapa.

Paula dijo...

otro beso enorme para ti

David C. dijo...

esa sinceridad me gusta.