sábado, 20 de septiembre de 2008

Hasta el final

Y ahora enciendo un cigarrillo y aspiro hasta el final
No me importa si está bien, no me importa si está mal
Tengo abiertas las ventanas y dejo el aire entrar
Tengo ganas de abrazarte
Tengo ganas de llegar
Al final

Coque Malla

Coque Malla suena continuamente. En el ordenador, en toda la casa, en el mp3 cuando voy por la puta calle. No lo pongo en el trabajo porque no me dejan. O porque prefiero que piensen que mi música favorita son los mantras hindúes. O porque no me da la gana de convencer a casi nadie de casi nada. Si acaso de que me dejen en paz. Me dejen, oiga, pero qué harta estoy a veces de tanta gilipollez…

Coque Malla suena continuamente. Es mi héroe, la voz en mi oído recordándome que uno puede dejar de mirar la pared. Y que después de fondear en el negro reino, se puede volver a cantar.

De momento, sólo dos canciones. El yin y el yang. El principio y el fin. Dos canciones. La luz y la oscuridad. Dos canciones, sólo dos canciones. Me han imantado, no soy capaz de dejar de pincharlas. Una y otra vez. Una y otra vez. No puedo escuchar otra cosa. En el ordenador, en casa, en el mp3 cuando voy por la puta calle. Se acabó de momento Saint Germain, Nina Simone, Vetusta Morla. El Réquiem de Mozart y Carmina Burana han desaparecido. Bach sigue sonando. Siempre suena, aunque no se oiga. Siempre. Pero los otros se han ido. Un día los busqué y simplemente no estaban. Han escarmentado de mí. Me reniegan. Han huido de mi casa, de mis estanterías, de mi equipo de música, de mis oídos, de mi escasa razón. Ya no quieren cantarme. Ya no quieren los coros anunciarme el fin del mundo. Escucharé la gran hecatombe en silencio. Y cuando caigan los muros ni los pájaros podrán acompañarme. Los ángeles estarán muertos. O no.

Pero eso ahora no importa.

Coque Malla ha vuelto.

Ha resurgido de sus cenizas y canta para mí.


Hoy vuelvo a creer en la resurrección de la carne.

Y en la creación de los mundos a través del sonido primordial.



Imagen: Coque Malla. Mi héroe. Las dos canciones se pueden descargar de su página web.

4 comentarios:

RETRUÉCANO DE LA HIPÉRBOLE dijo...

Ya me he bajado las canciones...tenias razón.

Me encanta tu manera de escribir, sobre todo el estilo y el ritmo.

Besos.

Lamia dijo...

Qué gusto da leerte de nuevo. Con más brío, con nuevas fuerzas...

Isabel Romana dijo...

Felicidades por este nuevo espacio. Espero que te vaya muy bien. Y felicidades también por creer en la resurrección de la carne... y de la música, supongo. Besitos.

Expediente X dijo...

Como tu resucitastes con nuevo espacio, yo resucito visitandote,
Paula, besos de resurrección para tí, de Javi.