viernes, 28 de agosto de 2009

El punto de la i

¿cómo es posible que haya estado en tus infiernos?




En mi abecedario soy el punto de la i que flota desde que un malabarista al lanzar la bola se quedó en stand by. Es una suerte que una columna erguida, que a veces se mece, me esté sosteniendo. Es una suerte formar parte de un símbolo que tarde o temprano será señal. Como los faros. Es una suerte ser conocida, y por tanto, ignorada. Poder desaparecer si hablamos en mayúsculas. Poder reaparecer en lo cotidiano. Ser prescindible y necesaria. Coexistir con una forma que me permite no estar. Y en determinados momentos, cuando un jodido imán no me deja ascender hasta el espacio y reventar como una nave nodriza atacada por los extraterrestres, es una suerte ser contigo una letra en esta canción.

Antorcha encendida que sobrevivirá a la tempestad.



Imagen: La he encontrado aquí

5 comentarios:

marisa dijo...

Paula me ha gustado mucho encontrarte.Te seguí los pasos desde Los tiempos modernos y es un placer leerte.Abrazos

Francisco Ortiz dijo...

Plenamente en forma sigues, con muchos conceptos e ideas en cada texto. Lo celebro.

Javier Herque dijo...

Con punto o sin el , tu eres la letra en la palabra, la palabra del renglón , el renglón del poema y la razón que da la razón a todo aquello que se cede a una pagina en blanco…

Besos.

Expediente X dijo...

Dígamos que algun@, alguna vez llegamos a estar en nuestro puntillo, no es mi caso en este momento, Paula, pero al leerte, desapareciendo, reapareciendo, como una nave nodriza atacada por los extraterrestres, me recuerdas a esos misterios o Expedientes X que yo suelo poner en mi Expediente X,tal vez un blog más... Un beso, Paula, y encantado de tus visitas, y de haberte seguido leyendo.

Sara Fedrika dijo...

Me encanta tu texto.