
Si vamos a mentir
que sea necesario.
Si vamos a mentir
que sea imprescindible.
Que no sirvan después excusas
seremos responsables
que no haya alternativa
ni más posibilidades
si contemplamos hacerlo.
Hagamos que la mentira
merezca la pena.
Ampliar la verdad,
en casos como éste
es algo más que un trámite.
Conlleva riesgos.
Imagen: Sin título. Xavier Teixedor. Para celebrar esta pérdida de control os invitaría a un ron cubano con limón exprimido, pero ambas botellas han desaparecido de casa. Me dí cuenta el otro día, en una cena rodeada de amigos. Fui a buscar el ron... y no estaba. El limón exprimido,(el limón exprimido, tú) tampoco. Por suerte, el hielo, seguía en el congelador. Bebimos licor 43 (que contra todo pronóstico, también seguía allí) con naranja y, como nunca falta cava en mi nevera, pudimos brindar... hasta perder el control. Qué bien nos lo pasamos, por dios. Y qué buenas fotos hicimos. Es cierto que hay instantes en la vida en los que te sacan una foto. Yo hice una al armario sin el ron. Y esa noche, a mí, me sacaron otra siendo feliz.





